viernes, 2 de marzo de 2018

Andrés García Cabezón: la memoria recuperada

      Con motivo de la celebración del 90º aniversario de los estudios de Agrícolas en nuestra provincia (1927-2017), nos parece oportuno resucitar la memoria del primer director de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola, hoy convertida en la Sección de Agrícolas de la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de la Universidad de La Laguna, con una semblanza de la vida académica y profesional de D. Andrés García Cabezón, que estaba por hacer.


         Nacido en Madrid el 19 de octubre de 1905, Andrés García Cabezón, Doctor Ingeniero Agrónomo, fue el primer Director de nuestra Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola, cuando, a partir de 1970, se integra en la Universidad de La Laguna. Estos estudios reciben, entonces, el espaldarazo definitivo, al superar la etapa del Colegio Politécnico –luego Escuela Técnica de Peritos Agrícolas- que había venido funcionando desde 1927.
     No poseemos demasiada información acerca de su trayectoria profesional en Canarias. Las escasas referencias que se han podido recabar sobre su labor investigadora y de gestión en el mundo agrario nos lo presentan como un técnico polifacético, que ocupó cargos destacados en diferentes entidades vinculadas a la actividad agrícola, siendo promotor de numerosas iniciativas, algunas con una importante repercusión en la agricultura de las islas.
Gran conocedor del agro canario y de sus posibilidades, como lo demuestra la variedad de los temas que desarrolló en sus publicaciones, casi podríamos considerarlo como un adelantado a su tiempo. Fue uno de los artífices de la introducción del cultivo comercial del aguacate en Tenerife y abordó proyectos novedosos para incrementar las disponibilidades de agua en el Archipiélago.
García Cabezón arriba a Tenerife, procedente de Madrid, el 6 de mayo de 1934 para incorporarse como ingeniero agrónomo a la Sección Agronómica de la provincia. Dependiente del Ministerio de Agricultura, se trataba de un organismo estatal responsable de la gestión pública de los asuntos relacionados con la actividad agrícola en cada provincia, así como del asesoramiento a agricultores, regulación de precios, trabajos de experimentación e investigación agrarias, posibilidades de nuevos cultivos o mejora de los existentes y funciones análogas.
En aquella época, el Jardín de Aclimatación de La Orotava, posteriormente conocido como Jardín Botánico de Puerto de la Cruz y adscrito a la citada Sección Agronómica, trataba de ampliar su superficie y, sobre todo, convertirse en la institución de referencia en la isla para el ensayo de nuevas especies de frutales y de plantas ornamentales para la exportación, así como para el estudio de fórmulas que permitieran una mayor rentabilidad en el cultivo del plátano.
En el marco de este objetivo, García Cabezón marcha a la Universidad de Berkeley (California) a finales de 1934 o principios de 1935 con la finalidad de estudiar los avances que, en materia de cultivo y exportación de frutas y hortalizas, se habían logrado en EEUU. En los fértiles valles californianos tuvo la oportunidad de entrar en contacto con cultivos y especies subtropicales, como el aguacate, que acabaría introduciendo en la isla con criterios de comercialización.
Tras el alzamiento de julio de 1936 y el estallido de la Guerra Civil, la prensa de la época lo señala ocupando el cargo de Ingeniero Jefe de la Sección Agronómica de Tenerife, al menos hasta 1939. En estos difíciles momentos, la Sección se ocupó de fijar precios máximos para el trigo y otros recursos básicos, de la supervisión de los excedentes agrarios, así como de ejercer un control muy estricto sobre los escasos productos agrícolas disponibles.
Posteriormente, en 1941, fue nombrado director del Instituto Nacional de Investigaciones Agronómicas (INIA), al que se adscribió el Jardín Botánico de Puerto de la Cruz y del que también acabaría convirtiéndose en director en 1953. No obstante, A. Cioranescu, en su obra Historia del Jardín de Aclimatación de La Orotava (2010) lo reconoce como director de facto de esta institución, posiblemente por su contribución a impulsar el Jardín como centro de experimentación agrícola.



(Foto de la fachada del Jardín de Aclimatación del blog de Bernardo Cabo Ramón)

Es a partir de 1953 cuando García Cabezón protagoniza una de las acciones más decisivas en la historia de la agricultura reciente de Tenerife.
Siguiendo a Julián Díaz Robledo, en su obra “Historia del aguacate español 1955-1996” (1997), nuestro protagonista centró sus esfuerzos en la investigación sobre el aguacate y la posibilidad de implantar su cultivo en la isla. Ya durante su estancia en Berkeley e intuyendo la idoneidad de este cultivo para un clima como el canario, había enviado a Tenerife “un cajón de semillas de aguacates de las mejores variedades, así como ramas con yemas para injertar”. Este material fue confinado en el Jardín Botánico y en alguna otra finca platanera de la isla, aunque acabó perdiéndose casi en su totalidad, bien por falta de experiencia de los que se ocuparon de su manejo, bien porque las yemas hubieran llegado en mal estado.
Decidido a propiciar la introducción de los mejores cultivares de aguacate conocidos en California y Florida, importó de allí -por vía aérea- numerosos ejemplares, a los que añadió nuevos individuos traídos de Australia e Israel. Completó las remesas con envíos procedentes de Centroamérica, buscando el éxito en la implantación de variedades que garantizaran fruto todo el año.
También trabajó con los ejemplares que habían sobrevivido de la remesa enviada por él mismo desde California veinte años atrás, y, tras múltiples experiencias, acabó seleccionando seis cultivares como los ideales para la isla por adaptación climática, desarrollo y productividad. Las variedades Fuerte, Hass y Bacon, junto con los híbridos locales Orotava, Robusto y Gema, fueron los que se recomendaron y se distribuyeron entre los primeros agricultores que pretendían promover el cultivo comercial de este frutal.
Este interés por las posibilidades del aguacate seguiría marcando su línea de trabajo en las dos décadas siguientes a través de experiencias con nuevas variedades, como Ettinger, Chavanier o Rico, en fincas del INIA en Valle Guerra, o asesorando a los técnicos que intentaban introducir su cultivo en Andalucía e impartiendo cursos y conferencias sobre el tema hasta su jubilación.
Pero García Cabezón desarrolló una intensa labor científica en otros aspectos de la investigación agraria en las islas, que se ve reflejada en su prolija producción bibliográfica.
  En 1953 fue nombrado director del Centro Experimental Agrícola de Gran Canaria, dependiente del Cabildo Insular, colaborando en su Boletín de Divulgación Agronómica y con una asidua presencia en la prensa escrita de ambas provincias a través de artículos novedosos, de carácter divulgativo, sobre temas agrarios.



García Cabezón (izda.) junto a Graciliano Morales Ramos  en visita al Jardín Botánico Viera y Clavijo de Las Palmas (Archivo fotográfico de la ULPGC)

Llegó a participar en proyectos muy innovadores promovidos por la citada institución insular, como el de obtención de lluvia artificial o el de captación de caudales por destilación de agua de mar. El primero de ellos se realizó en la década de los 50 en las cumbres grancanarias, contando con la colaboración del entonces Jefe de la Sección Forestal del Cabildo, el ingeniero técnico agrícola Jaime O’Shanahan y Bravo de Laguna, sin que se conserven los informes finales sobre sus resultados.
En 1955 pasó a formar parte, como secretario, del Patronato de Investigación Agronómica de Canarias, cuyos objetivos se centraban en potenciar los cultivos tradicionales de exportación –plátano y tomate- y estudiar las posibilidades de otros cultivos, con el fin de que la economía de las islas no dependiera excesivamente de aquéllos.
El otro capítulo sobresaliente en la labor profesional de García Cabezón en Canarias fue el de la dirección del Jardín Botánico de Puerto de la Cruz, que ostenta hasta 1972.
Desde su puesto directivo, fomentó el estudio y experimentación de cultivos y plantas ornamentales exóticas, esterlicias, anturios, gerberas, flores de pascua y otras, que se han generalizado con posterioridad en todos los jardines y parques de la isla.
Siguiendo a Cioranescu (2010), a lo largo de su dilatada etapa al frente del establecimiento se produjeron toda una serie de mejoras que hicieron del viejo y decrépito Jardín de Aclimatación un centro de trabajo científico, a la vez que una de las atracciones turísticas más relevantes del Valle de La Orotava.
En este periodo fue notable la producción bibliográfica de la institución, entre la que destaca el Index Seminum (publicado a partir de 1944), que recoge el catálogo actualizado del banco de semillas del Jardín; o el Additamentum ad Floram Canariensem, de referencia obligada para el estudio de la flora macaronésica.
También debe citarse la Guía del Jardín Botánico, editada por vez primera en 1938, con sucesivas ediciones, incluso en inglés y alemán, con el fin de atender al público extranjero que, en número creciente, visitaba el centro. Casi coincidiendo con la aparición de la Guía, se estableció un horario de visitas con una tarifa de entrada, que permitió sufragar, en parte, las mejoras y los gastos del Jardín.

La trayectoria profesional de García Cabezón en Tenerife culminó con su nombramiento en 1965 como director de la recién creada Escuela Técnica de Peritos Agrícolas, que reemplaza al anterior Colegio Politécnico de La Laguna, que englobaba estos estudios y los de Aparejadores. Desde mediados de los 50 ya impartía docencia en el citado Colegio y en 1964 ganó la cátedra en Fitotecnia, en las primeras oposiciones que el Ministerio había convocado a los efectos.
Se mantuvo en el cargo de manera continuada hasta 1975, y durante su dirección, en 1970, se produjo la integración de la Escuela en la Universidad de La Laguna, pasando a denominarse Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola. Jubilado en esta fecha, Andrés García Cabezón falleció en Tenerife en septiembre de 2006.


SU PRODUCCIÓN BIBLIOGRÁFICA
 * Libros
- Estudios sobre la agricultura de la Provincia y exportación de sus productos (Gobierno Civil de S/C de Tenerife, 1939) (en colaboración con José Blanc Musso).
- Botanical Gardens of Orotava. Descriptive Guide. Cabildo Insular de Tenerife, 1939?).
-  Jardín de Aclimatación de La Orotava: guía descriptiva (1955).
-  Los herbicidas selectivos (Hojas divulgadoras, INIA, 1956).
- Establecimiento de la agricultura en el Sahara (Colección monográfica africana, nº 5, CSIC, 1967).
- Catálogo de las plantas existentes en el Jardín de Aclimatación de La Orotava (1968).
- Jardín Botánico de La Orotava (Guía descriptiva. Imprenta A. Romero, 1971).
-  Botanischer Garten von Orotava (Beschreibender Führer, 1973).
- El Jardín Botánico de La Orotava (1984) (en colaboración con J.A. Rodríguez Pérez y F. Castilla).

* Artículos de revistas
- Tratamiento en una viña con 2’4-D (consulta nº 3.212) (Agricultura, 1953).
- La falta de magnesio en las tierras de cultivo de Canarias (Agricultura, nº 320, 1958, pp. 666-669).
- Jardín de Aclimatación de plantas de La Orotava (Boletín del Instituto Nacional de Investigación Agronómica, nº 39, 1958, pp. 457-496).
- Un insecto parásito de la “juncia”, descubierto en Tenerife (Agricultura, nº 369, 1963, pp. 17-19).
-Tratamiento contra las hormigas de la platanera (Tenerife Agrícola, 21, 1963, pp.7-8).
- Variedades nuevas de aguacates obtenidas en Tenerife (Boletín INIA vol. XXIII (49), 1963, pp. 203-206).

* Artículos de periódicos
- La Chamuza, una enfermedad importante del tomatero: su causa y su tratamiento (Diario de las Palmas, 03-01-1957).
- ¿Malgastamos el agua de riego en Canarias? (El Día, 29-06-1957).
- La investigación agronómica en la provincia (El Día, 28-07-1957).
- Cultivo del pasto o sorgo del Sudán (El Día, 23-08-1957).
- Tratamiento de las principales plagas y enfermedades que atacan a los cultivos de tomate (Diario de Las Palmas, 27-09-1957).
- El análisis de la tierra y el abonado racional de los cultivos (Diario de Las Palmas, 07-02-1958).
- Factores decisivos en el buen cultivo del tomate (El Día, 19 y 20-11-1958).
- Algunas consideraciones sobre el cultivo de la patata (Diario de Las Palmas, 22-01-1959).
- El Jardín de Aclimatación de La Orotava (El Día, 20-02-1959).
- El oidio o ceniza del tomatero (Diario de Las Palmas, 12-03-1959)
- Nematodos de las plataneras (Diario de Las Palmas, 07-01-1960).
- Tomates canarios a Norteamérica (Diario de Las Palmas, 17-11-1960) (en colaboración con M. Jiménez Marrero).
- Tratamiento contra nematodos en los cultivos de tomates (La Tarde, 06-10-1961).
- El cultivo de la sandía en canarias (Diario de Las Palmas, 25-04-1963).
...

Bibliografía:

- Álvarez de la Peña, F. J. (1975). El aguacate. Madrid: Ministerio de Agricultura.
- Casanova Bento, C. (1998). Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola. En: Historia de la Universidad de La Laguna. La Laguna: Servicio de Publicaciones de la Universidad de La Laguna.
- Cioranescu, A. (2010). Historia del Jardín de Aclimatación de La Orotava. Tenerife: INIA.
- Díaz Robledo, J. (1997). Historia del aguacate español 1955-1996. Madrid: Eilea.
- Rodríguez Rivero, G. (1984). Apuntes sobre la historia de los trabajos relacionados con la modificación artificial del tiempo (MAT) en las Islas Canarias. En Revista de Meteorología (junio 1984).
                                                                   Delfina Galván Alonso
                                                     (Lcda. en Geografía e Historia por la ULL)

miércoles, 7 de febrero de 2018

ASAGA: V edición del Concurso de Fotografía Agrícola y Ganadera de Canarias

Los participantes podrán optar a tres premios de 1.500, 1.000 y 500 euros.

            La Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (ASAGA Canarias ASAJA)  convoca la quinta edición del Concurso de Fotografía Agrícola y Ganadera 2018 dentro de las actividades programadas para este año con motivo de la celebración del 40 aniversario de esta organización profesional agraria.

            El objeto de este certamen es incentivar la participación de fotógrafos, aficionados o profesionales, residentes en el Archipiélago que contribuyan a promocionar, divulgar, concienciar y sensibilizar a la población sobre el valor, necesidad e importancia de la actividad agrícola y ganadera de las islas.

Cada participante podrá presentar un máximo de tres fotografías cuya temática estará centrada en la actividad agraria de la Comunidad Autónoma incluyendo paisaje, flora y fauna, ganadería (apicultura), recursos hídricos, tecnología aplicada a las explotaciones, tradición y cultura agrícola-ganadera, utensilios y técnicas de labranza así como cualquier otro aspecto que forme parte del medio rural.

Las obras podrán presentarse en la sede de ASAGA Canarias ( Calle Ramón y Cajal, 12)  hasta el 30 de abril de este año, y tendrán un tamaño mínimo de 30 x 40 cm y máximo de 40 x 50 cm, reforzadas con un soporte rígido blanco de 40 x 50 (cartón pluma o similar).

La organización de este concurso establecerá tres premios, dotados de 1.500, 1.000 y 500 euros, para las tres mejores fotografías. Además, de entre todos las imágenes presentadas se hará una selección con la que posteriormente se realizará una exposición itinerante.

El jurado, que estará integrado por personas del ámbito de la fotografía y del sector agrario, valorará principalmente el dominio de la técnica, la creatividad, la originalidad, el carácter inédito, así como el mensaje de los trabajos presentados.

Las bases de este concurso puede consultarse en la web http://asaga-asaja.com, a través de nuestras redes sociales https://www.facebook.com/ASAGA.Canarias/ o llamando al teléfono 922 23 77 50. 


miércoles, 31 de enero de 2018

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia



Nosotras hacemos Ciencia

Con motivo de la celebración del 11 de febrero (Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia) la Facultad de Ciencias ha preparado una serie de actividades bajo el lema “Nosotras hacemos Ciencia”, con la intención de hacer visible la labor de las investigadoras de la ULL. La Biblioteca universitaria colabora en el proyecto con una exposición de libros publicados por investigadoras en diferentes áreas de Ciencias y carteles donde ellas expresan en primera persona su experiencia al dedicarse a esta rama del conocimiento.
La inauguración será el próximo lunes 5 de febrero a las 12 h. en la Biblioteca de Química y Biología. A continuación se hará una “foto de familia” en la entrada del edificio de Química, a la cual están invitadas todas las profesoras y alumnas de Ciencias.
La exposición permanecerá abierta del 5 al 16 de febrero

martes, 14 de noviembre de 2017

Fallo Concurso Fotografía 90º Aniversario

      Con motivo del 90º Aniversario de la Sección de Agrícolas de la E.P.S.I., se celebró un Concurso Fotográfico, que llevó por lema el "Mundo Agrícola". Se presentaron un total de 86 fotografías que se encuentran expuestas en el hall del Centro. El concurso fue patrocinado por la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (ASPROCAN), Cutivos y Tecnología Agraria de Tenerife, S. A. (CULTESA), y el Centro de Conservación de la Biodiversidad Agrícola de Tenerife (CCBAT).


              El personal de la biblioteca de Agrícolas gestionó la organización del concurso y su exposición.


El fallo del jurado fue el siguiente:

PRIMER PREMIO:

                Título: “Amigos del campo” (núm. 75). 
                Autor:  Jonay Delgado Hernández


SEGUNDO PREMIO:

               Título: “Origen” (núm. 67). 
               Autora: Ana Estela López González


TERCER PREMIO:

                Título: “La tradición aún vive” (núm. 31). 
                Autora: Caterina Domínguez Hernández

La entrega de premios tendrá lugar el próximo jueves, 16 de noviembre, a las 11:30 horas, después de la conferencia que sobre "El cutivo de la pitaya en Canarias" impartirá Dña. Agueda Coello Torres.


jueves, 7 de septiembre de 2017

El TÉ DE AZORES, UNA EXPERIENCIA ÚNICA EN EUROPA


          Se acabó el verano y toca volver al trabajo. Como en los colegios de antes, la primera actividad escolar tras el retorno consistía en hacer una redacción acerca de lo que habías hecho durante las vacaciones. Yo quiero rememorar esos tiempos y compartir con el que quiera leerlo las impresiones de mi viaje a las Azores durante el mes de agosto y, en especial, de una de las curiosidades de estas islas que me llamó especialmente la atención: el cultivo de té.

          Las nueve islas que conforman el archipiélago de Azores constituyen uno de los lugares más atractivos de este lado del Atlántico. Originadas por la actividad volcánica de la dorsal que recorre el océano de norte a sur, las islas sorprenden por sus grandes calderas explosivas, llenas de agua muchas de ellas, y formando lagos de aguas verdes y azules, rodeados de una vegetación exuberante. En algunos puntos, como Furnas y Caldeira Velha (San Miguel) o Enxofre (Terceira), el volcán nos avisa de que sigue vivo, ahí debajo, y se manifiesta a través de emanaciones de aguas termales y fumarolas, o como en el último proceso eruptivo acaecido en 1957 en Capelinhos (Faial).

          Pero las bellezas de Azores no son sólo naturales. Sus pueblos y núcleos urbanos, pequeños, bien cuidados, con una arquitectura que ha sabido conservar la esencia de la tradición, son el contrapunto a un paisaje rural que se extiende por las islas en forma de extensos campos de millo y de cercados de piedra o de hortensias –espectaculares los setos interminables de flores de mundo-, que acotan las zonas de pasto de miles de vacas. La producción de leche es la principal fuente de ingresos del archipiélago.

          Y en medio de esta explosión paisajística, la mayor de las islas –San Miguel- nos ofrece otra singularidad, que se presenta como una actividad única y exclusiva en todo el continente europeo: el cultivo y producción de té. En una zona de topografía suave de la vertiente norte de la isla, a medio camino entre Ribeira Grande y Lomba de Maia, el viajero se tropieza con una sucesión de setos compactos, perfectamente alineados, que se extienden por las laderas, en ocasiones, hasta donde la vista le alcanza. Es el té azoriano –chá, en portugués-, que ha acabado por convertirse en uno de los reclamos turísticos de San Miguel. El clima suave de Azores, junto con un régimen de precipitaciones bien repartidas a lo largo del año y, sobre todo, la ausencia de heladas y una insolación poco intensa, conforman las condiciones más favorables para este tipo de cultivo, que aprovecha, además, la fertilidad de los suelos volcánicos de la isla. En territorio europeo, sólo Galicia y alguna comarca portuguesa cuentan con plantaciones, que no superan un carácter meramente testimonial, frente al arraigo y la extensión cultivada en San Miguel.





Plantaciones de té en San Miguel de Azores (fotos de D. Galván)


          Las primeras noticias sobre el té azoriano se remontan a finales del siglo XVIII, fecha en la que algunas referencias escritas mencionan arbustos de Camellia sinensis creciendo de forma asilvestrada en la isla de Terceira. Su presencia sólo puede explicarse por el carácter estratégico del archipiélago y por ser parada obligatoria en las rutas de navegación entre Europa y Extremo Oriente, de donde la especie es originaria. Algún comerciante o marino, desconocido, lo introduciría, quizá en un intento frustrado de que arraigase en las islas.

Aunque no existe acuerdo en la fecha, la introducción oficial del té en Azores se atribuye al oficial de la guardia real, Jacinto Leite de Bettencourt, que obtiene los plantones del Jardín Botánico de Río de Janeiro, llevándolos a su isla natal hacia 1820. Muy pocos años antes, coincidiendo con la invasión napoleónica de Portugal y el traslado de la corte a la ciudad costera brasileña, las autoridades lusas promovieron la implantación del té en Brasil, procedente de la colonia de Macao, logrando, además, que la especie se aclimatase perfectamente al nuevo territorio.

          En Azores, sin embargo, su eclosión se produce a raíz de la crisis del naranjo a mediados del siglo XIX, cuando la plaga de gomosis arruinó los naranjales de las islas. Es entonces cuando la recién creada Sociedad Promotora Agrícola de San Miguel impulsa un cambio de orientación agraria, promoviendo el té como alternativa y llegándose a alcanzar una producción anual de 250 toneladas, para una superficie cultivada de unas 300 hectáreas en el último cuarto de siglo. Incluso se contrataron dos técnicos chinos, procedentes de Macao, que ejercieron una labor decisiva de asesoramiento y enseñanza en el cultivo y la elaboración del té.

Pero las circunstancias favorables se torcieron a lo largo del siglo XX. La interrupción de las comunicaciones marítimas durante las dos guerras mundiales, unido a la fuerte corriente emigratoria a Norteamérica, asestaron un duro golpe al comercio y la producción del té azoriano. Las políticas proteccionistas del gobierno portugués hacia el té de Mozambique, una de sus colonias africanas, terminaron por liquidar un boyante negocio que había florecido durante cerca de un siglo. Hacia 1966 sólo quedaban 6 de las 14 industrias dedicadas a esta actividad.

Actualmente, sólo se registra una plantación no muy grande en Porto Formoso. Comenzó su andadura hacia 1920 y, tras su cierre en los años 80, ha sido recuperada y convertida en un pequeño centro de producción, con instalaciones que combinan la actividad productora con la visita turística.

Mucho más importante es la Gorreana Tea Factory (Chá Gorreana), que fue fundada en 1883 por la familia Gago de Câmara. En la actualidad produce cerca de 40 toneladas anuales de té, en sus 45 hectáreas de superficie cultivada, y presume de mover su maquinaria, desde 1920, gracias a la energía hidroeléctrica obtenida de un arroyo permanente que atraviesa la plantación. El 75% de la producción se comercializa en el archipiélago, aunque, poco a poco, comienza a abrirse camino la exportación a Portugal, EEUU, Canadá, Alemania y Austria. El hecho de que no se empleen pesticidas o fungicidas en todo el proceso ha disparado la demanda de sus tés verdes y negros, de gran calidad e intenso aroma.


Variedades de té azoriano en un establecimiento local (Fotos de D. Galván)

Pero Chá Gorreana se ha convertido, sobre todo, en una de las atracciones que uno no puede perderse en San Miguel. Las instalaciones conservan la maquinaria original y existen rutas guiadas que explican tanto el proceso de cultivo como el de la propia fabricación del producto final.


Gorreana Tea Factory (Fotos de D. Galván)

La imagen cuidada y pulcra de estos extensos campos de té, con el azul intenso del mar como telón de fondo, es una postal que el visitante se lleva de San Miguel, como testimonio del esfuerzo y la tenacidad agrícolas del isleño frente a las adversidades a las que se enfrenta en un territorio no siempre amable.


Bibliografía:

- Moura, M. (2015). Tea: A journey from the East to Midatlantic. European Scientific Journal, 11 (29).

-  The azorean tea : producing black and Green tea since 1883 : Visit us [guía de] The Gorreana Tea Factory].

Más información sobre plantas estimulantes en nuestra biblioteca.

miércoles, 12 de julio de 2017

La palmera canaria, amenazada

En la versión digital del periódico "El Día.es", de lunes 3 de julio, se alerta sobre los estragos que el hongo Fusarium oxysporum canariensis está ocasionando en las plantaciones de palmeras (Phoenix canariensis) de las zonas verdes y espacios ajardinados de la Villa de La Orotava.

Los expertos en la materia parecen coincidir en que, una vez infectada la palmera por este hongo, no existe un método efectivo de curación, por lo que los ejemplares quedan abocados a una muerte segura.

El tema nos ha parecido lo suficientemente importante como para intentar conocer algo más de este hongo y sus efectos nocivos sobre las poblaciones de palmeras de la isla. Tras recabar la información disponible en el fondo bibliográfico de nuestra biblioteca, nos hemos puesto en contacto con el profesor doctor Antonio Siverio Núñez, del Departamento de Ingeniería Agraria, Náutica, Civil y Marítima, que imparte docencia sobre protección de cultivos en la Sección de Agrícolas de la E.P.S.I. de la Universidad de La Laguna.

Desde el punto de vista bibliográfico, recomendamos dos trabajos que explican el origen de este hongo, los mecanismos a través de los cuales se produce la infección, las especies de palmera en las que incide con mayor virulencia, los medios de propagación, así como las circunstancias ambientales y de manejo de las palmeras que favorecen la aparición de la enfermedad.

Por un lado, destacamos el libro "La palmera canaria", de Juan Manuel Rodríguez Rodríguez y Rafael Rodríguez Rodríguez, ambos ingenieros técnicos agrícolas por la Universidad de La Laguna y profesionales del laboratorio de Fitopatología de la Granja Agrícola Experimental del Cabildo de Gran Canaria. Por otro, debe citarse el trabajo de Fin de Carrera realizado por una de nuestras alumnas, Cristina Hernández Perdomo, que lleva por título "Efectividad de diferentes inóculos micorrícicos sobre la Fusariosis de la palmera canaria", dirigido por investigadores del I.C.I.A.

Por su parte, el profesor Siverio resalta la necesidad de unificar criterios de actuación entre las administraciones públicas locales y las empresas contratadas que tengan relación con el manejo agronómico de los ejemplares de Phoenix canariensis plantados en parques, jardines públicos y zonas verdes, con el fin de coordinar las acciones hacia una labor de prevención de la infección.

A día de hoy, resulta muy difícil o casi imposible salvar los ejemplares que han sido infectados, ya que se trata de una enfermedad monocíclica: el hongo completa su ciclo durante una temporada de crecimiento, de modo que, desde que se instala dentro de la planta, no existe posibilidad de combatirlo. Sólo puede atajarse impidiendo el inóculo inicial. Por este motivo, las medidas preventivas parecen ser el único camino que garantice la supervivencia de esta especie y frene la expansión de una patología tan nociva. Entre ellas, se pueden señalar las siguientes:

- Realizar una minuciosa labor de inspección y certificación del material vegetal que se produce en los viveros, con el fin de garantizar que los ejemplares que se trasplanten posteriormente en las zonas verdes estén libres del hongo.

- Ejercer un estricto control de las plantas que se introducen desde el exterior de la isla.

- Erradicar los ejemplares afectados, procediendo al arranque y quema de los mismos.

- No replantar palmeras de este género en el lugar ocupado anteriormente por ejemplares infectados, seleccionando especies alternativas.

- Descartar terrenos compactos para su plantación y o adoptar medidas que impidan la compactación del suelo. Así se evitaría la ausencia de drenaje y los procesos de encharcamiento, que favorecen el desarrollo del hongo. También resulta conveniente desechar las cubiertas inorgánicas (picón), ya que favorecen la retención de la humedad en el suelo.

- Realizar un manejo agronómico adecuado a las exigencias hídricas y edafológicas de la palmera. El conocimiento de las necesidades hídricas reales de esta especie en cada uno de los municipios en que se plante resulta fundamental para efectuar una correcta planificación del riego, dado que los requerimientos de agua de la palmera son diferentes a los de otras especies que se suelen plantar en su mismo entorno (césped, adelfas), que demandan un mayor aporte hídrico. La ausencia de esta planificación suele acarrear un suministro de agua idéntico a todas las plantas de la zona, lo que favorece los procesos de encharcamiento de las raíces de la palmera, facilitando la entrada del hongo por vía radicular.

- Ejercer un estricto control en la desinfección de las herramientas utilizadas, principalmente, en las tareas de poda, ya que esta labor provoca heridas en la planta y si la herramienta fue utilizada anteriormente en un ejemplar infectado y no fue convenientemente esterilizada, propicia la transmisión de la enfermedad a través de dichas heridas.

- Eliminar posibles vectores. Se ha detectado la presencia de un coleóptero curculiónido Diocalandra frumenti como posible vector de esta enfermedad, por lo que en zonas donde se detecte este insecto como plaga en Phoenix canariensis, deben tomarse medidas terapéuticas para eliminar o reducir su población. 

En pruebas de laboratorio realizadas en la Sección de Agrícolas de la E.P.S.I., y reflejadas en el trabajo fin de carrera de Ingeniero Agrónomo de Juan Enrique Reyes Moreno: “Ensayos para el control del picudo de las cuatro manchas de las palmeras, Diocalandrafrumenti”, se han detectado ejemplares de esta última parasitados por Beauveria bassiana y se ha confirmado su patogenecidad sobre la Diocalandra, obteniéndose con ello resultados favorables.

A modo de conclusión, ha de indicarse que en los palmerales silvestres, aquellos desarrollados en su entorno natural y sobre los que no se efectúan labores de mantenimiento alguno, la incidencia del  Fusarium oxysporum canariensis es prácticamente nula. Todo parece indicarnos que la proliferación del hongo obedece, pues, a un manejo agronómico inadecuado de las palmeras introducidas por el hombre en los espacios urbanos o periurbanos.

Como ejemplo tenemos el palmeral ubicado en la Quinta:



Phoenix Canariensis afectada por Fusarium oxysporum canariensis.
Palmera en entorno ajardinado, sobre césped, con tratamientos de poda y sin control adecuado de sus necesidades hídricas reales.




En la misma zona, a 50 metros, ejemplares sanos, carentes de cuidados de mantenimiento (poda, riego...) a excepción de los recibidos en la fase de plantación. (fotos de A. Siverio Núñez).

Textos de Antonio Siverio Núñez y Delfina Galván Alonso.



lunes, 3 de julio de 2017

HORARIO DE VERANO 2017

Les comunicamos que el horario de nuestra biblioteca durante los meses de julio a septiembre de 2017, será el siguiente:



Algunas bibliotecas pueden tener un horario diferente. Para conocerlo, pueden consultar sus blogs


Asímismo, les indicamos el servicio de préstamo de verano, común a todas las bibliotecas de nuestra Universidad: